Seguimiento de los objetivos de desarrollo del milenio, octubre de 2004



Expertos

asesor superior, Economía del Desarrollo (DEC)


¿Cuánto se ha avanzado hacia la consecución de los objetivos de desarrollo del milenio? En septiembre de 2000, los líderes mundiales pusieron el desarrollo en el centro de la agenda mundial y determinaron un conjunto de ambiciosos objetivos destinados a reducir la pobreza, el hambre, las enfermedades, el analfabetismo, la degradación ambiental y la discriminación contra las mujeres en el mundo de aquí al año 2015.

¿Están las diferentes partes involucradas, entre los cuales se incluye a los gobiernos de los países ricos y pobres y las instituciones internacionales como el Banco Mundial y el FMI, cumpliendo con su parte del acuerdo? Zia Qureshi, autor principal del Informe de Seguimiento Mundial (Global Monitoring Report) publicado por el Banco Mundial, conversó con los usuarios de este sitio web el martes 26 de octubre. Ofrecemos la traducción de algunas preguntas y respuestas planteadas en la discusión original en inglés.

Para mayor información:
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o Adquiera el Global Monitoring Report
o Objetivos de Desarrollo del Milenio - sitio oficial.

 


Margaret Tobin: ¿Qué son exactamente los objetivos de desarrollo del milenio?

Zia Qureshi: Los objetivos de desarrollo del milenio surgen de la Declaración del Milenio firmada por 189 países en el año 2000 y que incluye 8 objetivos y 18 metas. Estos objetivos apuntan a reducir la pobreza y otras formas de privación humana en el mundo en desarrollo. De manera que existen objetivos y metas relacionadas con la reducción de la pobreza, el mejoramiento de los servicios sociales, la reducción de la mortalidad infantil y materna, el mejoramiento del acceso a la educación y a otros servicios básicos como el agua y el saneamiento.

Estos objetivos también dicen relación con la responsabilidad de los países desarrollados en cuanto a prestar su apoyo a los esfuerzos que hacen los países menos adelantados con el fin de lograr el desarrollo (Objetivo 8). Por ejemplo, mediante el aumento de la asistencia, la apertura de sus mercados a las exportaciones desde los países en desarrollo y el alivio de la deuda, entre otras cosas.

Por lo tanto, los ODM establecen metas de desarrollo. Al mismo tiempo, acentúan la dimensión internacional de las asociaciones y esfuerzos que deben hacer todos los involucrados, tanto en los países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo, para contribuir a este proceso.


Marcel Howat: ¿Qué países o regiones han logrado los mayores avances hacia los ODM? ¿Cuáles de ellos han registrado menos avances?

Zia Qureshi: Bueno, la situación de los países en relación con los ODM y las metas varía bastante de región en región e, incluso, de país en país al interior de una región. En términos generales, la región que ha registrado menos avances es África al sur del Sahara, mientras que la región con más avances es Asia oriental. Entre ellas se encuentran regiones en diferentes etapas de avance. Algunas regiones partieron desde un mayor nivel de desarrollo como, por ejemplo, América Latina y el Caribe. En ese caso, la tarea es diferente debido a los distintos niveles de desarrollo en comparación con los niveles desde los cuales partieron otras regiones, como África.

Hasta cierto punto, lo mismo es aplicable al Oriente Medio, a los países exportadores de petróleo. El caso del Asia Sudoriental es bastante interesante. En términos de ingresos, la región partió de un nivel de desarrollo similar a la de varios países del África al sur del Sahara, pero en los últimos años ha acelerado su base de desarrollo, en particular en la India, de manera que se encuentra en una mejor situación en términos de posibilidades para lograr algunos de los objetivos en comparación con África al sur del Sahara.

Creo que una de los aspectos que diferencia, en general, a los países y las regiones que han logrado mejores resultados en comparación con aquellos que han quedado rezagados, es que aquellos países que han podido lograr y mantener un crecimiento económico más sólido han sido también capaces de avanzar más rápido, lo que sugiere que vale la pena propiciar un entorno constitucional y normativo que acelere y mantenga el crecimiento.


LKD: ¿Cuán importante es la asociación con el sector privado en el avance hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio?

Zia Qureshi: Bueno, como dije antes, uno de los elementos clave del programa para alcanzar los ODM es apoyar y mantener el crecimiento económico y el sector privado juega un importante papel en ello. El papel del gobierno es proporcionar un ambiente propicio para la inversión privada. Entonces, se necesita un sector privado fuerte que aproveche ese entorno y genere crecimiento y empleos, que a su vez llevan a la reducción de la pobreza.

De manera tal que el sector privado juega un papel clave en los países en desarrollo, puesto que propicia y mantiene un crecimiento que permita a estos países reducir los niveles de pobreza y generar los recursos con los cuales aumentar progresivamente los servicios sociales.

Otra de las dimensiones del papel que desempeña el sector privado es lo que mencionamos antes: el papel de los flujos de capital privado desde los países desarrollados a los países en desarrollo. La inversión extranjera directa es, por supuesto, muy importante, pues constituye el mayor componente de los flujos de capital privado hacia los países en desarrollo.

Sin embargo, otro tipo de flujos está adquiriendo importancia renovada: los giros de fondos que también se generan en el sector privado. Los trabajadores emigran de los países en desarrollo a los países desarrollados y envían remesas de dinero a su país de origen. El último cálculo del año pasado indica que tales remesas alcanzaron la suma de US$93 mil millones, cifra que en términos de los flujos de capital privado es superada solamente por la inversión extranjera directa hacia los países en desarrollo.

Por lo tanto, el sector privado cumple un papel central, pues su desempeño es crucial para el programa de crecimiento.

 


Riaz Khan: ¿Estos objetivos se han establecido a nivel mundial en una reunión de líderes del mundo y se espera que todos los países en desarrollo los alcancen? ¿Son o no realistas los objetivos para aquellos países con indicadores muy bajos? Si en un país nadie está conciente de cómo han sido determinados ni de dónde provienen ¿cómo se lograrán, se informarán y se les hará seguimiento? ¿Cree alguien en estos objetivos o acaso se consideran una maniobra académica impulsada por los donantes? ¿Por qué no se les pide a los países que presenten lo que esperan lograr para 2015? Eso sería más realista y se podría responsabilizar a los países de la consecución de sus propios objetivos. Los ODM deberían ser una práctica que parta desde las bases. En Pakistán, la manera correcta para fijar los ODM y las metas debería ser a través de cada gobierno local, que es la instancia responsable de cumplir con estos indicadores. Actualmente, ellos se encuentran dichosamente ajenos a estos objetivos. ¿De qué progreso estamos hablando?

Zia Qureshi: Los ODM no son una maniobra impulsada por los donantes, sino que emergen de una declaración firmada por los Jefes de Estado de 189 países. Se trata de una agenda de desarrollo acordada por los propios países y, como dije anteriormente, estos objetivos han jugado un papel muy útil en cuanto a concentrar la atención sobre el desarrollo internacional y sobre la obtención de ayuda destinada a este fin, de manera tal que constituyen un foco de atención muy útil para aumentar los esfuerzos en pos del desarrollo y la asistencia para el desarrollo.

Ahora bien, en términos de la ejecución del programa para el desarrollo, éste, por supuesto, debe adaptarse a las circunstancias individuales de cada país. Si bien contamos con un acuerdo a nivel internacional en torno a la necesidad de acelerar los esfuerzos destinados a combatir la pobreza y reducir otras formas de privación humana, las forma de hacerlo, la velocidad en que se procede, las prioridades en materia de políticas, la secuencia correcta, son todas cosas que se adaptan a la situación particular de cada país. Son los propios países los que lideran el proceso y esta es la única manera en que puede hacerse. En otras palabras, el proceso depende de las propias naciones y está en manos de los países de bajos ingresos reflejar la manera de aplicar las políticas, las inversiones, el mejoramiento de la gobernabilidad, entre otras cosas, en los documentos de Estrategia de Reducción de la Pobreza, con el fin de avanzar. La secuencia puede variar de país en país; como también la asistencia concreta que se necesita de parte de los socios de los países desarrollados.

Entonces, aquellas dimensiones específicas de lo que es necesario a nivel de cada país las determinan y dirigen los propios países y son de su propiedad; no se imponen a nivel internacional. Así es y debería ser; para que algo surta efecto debe salir del propio hogar.

Por lo tanto, es erróneo considerar a los ODM como un programa impulsado por los donantes, o como un marco o estrategia del tipo talla única. No lo son. La forma en que los países enfocan las políticas y las prioridades depende de ellos y de sus propios esfuerzos. Por lo tanto, en ese contexto creo que la Estrategia de Reducción de la Pobreza juega un papel muy importante, porque es la estrategia de desarrollo que pertenece al país y que está bajo su dirección. Es posible que en algunas partes del mundo aún no se tenga conciencia respecto de los ODM y del papel preciso que deben desempeñar, pero es nuestro deber difundirlos mejor.

En este sentido, la ONU está impulsando la Campaña del Milenio, cuyo objetivo es precisamente hacer que la gente tome conciencia sobre los ODM y de su significado y función, para luego vincularlos con cada país. La ejecución de estos objetivos sólo puede tener lugar a nivel de cada país y sólo puede ser efectiva si pertenece a las propias naciones.

 


Anne Brickman: Tengo entendido que el informe sostiene que una cantidad mayor de países desarrollados deben aportar más dinero. ¿Acaso no lo han hecho? ¿Y de qué manera influyen los recientes compromisos de entregar más dinero en términos de alcanzar estas metas internacionales?

Zia Qureshi: La asistencia es un elemento importante, pero por cierto no el único, en el programa que debemos seguir para alcanzar los objetivos. Los países en desarrollo deben mejorar sus políticas, su gobernabilidad y su capacidad de utilizar mejor los recursos. Pero la asistencia también tiene una función que cumplir pues los países pobres deberían recibir más recursos para ampliar y mejorar las obras de infraestructura y los servicios sociales.

Ahora bien, la asistencia ha disminuido significativamente durante la última década. A comienzos de los años noventa era cercana al 0,35% en términos del ingreso nacional bruto de los donantes. En 2002, bajó a 0,23%. Ahora se ha iniciado una recuperación, pero hubo un período de baja constante y durante ese mismo período, todos los indicadores del Banco y aquellos externos muestran una mejoría en las políticas, la gobernabilidad y las instituciones de los países en desarrollo. Es cierto que los resultados varían de país en país, pero en general ha habido una mejoría. Por lo tanto, los países hoy están en mejores condiciones que antes para hacer uso de la asistencia. Y si bien estas condiciones han mejorar, la asistencia ha disminuido, lo cual es sin duda lamentable.

Y si pensamos en el futuro, la asistencia debe aumentar. Todas las evaluaciones, tanto las nuestras como aquellas realizadas por otras instancias, indican que la asistencia debe aumentar de manera considerable. Sin embargo, a la hora de asignar el aumento de la asistencia, por supuesto que es necesario asegurar que ésta se destine a aquellos países en mejores condiciones de usarla de manera eficaz, puesto que, como dije antes, las capacidades varían entre los países.

Entonces, es necesario seguir una secuencia lógica, entre otras cosas. Pero no hay duda que necesitamos más asistencia, además de otros elementos del programa, si hemos de avanzar correctamente hacia la consecución de los objetivos. Si comparamos la situación actual con el pasado, los países están hoy en mejores condiciones para utilizar mejor la asistencia. Hoy existe mayor información que en el pasado sobre su efectividad y sobre la capacidad de los países de utilizarla de manera más efectiva.

Por lo tanto, desde nuestro punto de vista y desde el punto de vista de la mayoría de las evaluaciones que he visto, el aumento sustancial de la asistencia se justifica plenamente. Pero estamos hablando de un aumento gradual de asistencia bien dirigida.


Bernard WATSULU: ¿Cómo controlan que el dinero que destinan a los países del Tercer Mundo se gaste en los proyectos destinatarios y no se robe o desvíe a otros fines? ¿Qué medidas toman en caso de que esto suceda? ¿Las consideran lo suficientemente decididas y cruciales para el bien del país?

Zia Qureshi: El mejoramiento de la gobernabilidad, lo cual incluye aspectos como la reducción de la corrupción, es un elemento muy importante en nuestra interacción con los países, en nuestro diálogo con ellos. Creo que la atención que se presta a los asuntos relacionados con la gobernabilidad ha aumentado considerablemente y nuestro trabajo con los países también ha aumentado de manera significativa durante la última década, lo cual es realmente una parte integral de nuestra labor, del diálogo en materia de políticas públicas, de la forma en que planteamos los proyectos en función de sus objetivos, condiciones y monitoreo, tanto en el apoyo no financiero como en el trabajo económico y sectorial, en nuestra labor de asistencia técnica, o en la entrega de información. Para ello, el Banco ha creado indicadores de gobernabilidad y los ha publicado con el fin de generar conciencia respecto del tema, por ejemplo a través del Instituto del Banco Mundial. La gobernabilidad es un factor muy importante que determina la asignación de recursos de la AIF a los países.

De manera tal que, en todos los aspectos del compromiso que mantiene el Banco con sus actuales países clientes, la gobernabilidad es un elemento fundamental.

¡Muchas gracias a todos por participar en la discusión!